Synchrony es un proyecto de investigación que explora los límites del tiempo “vivo” a través del encuentro entre sistemas que miden su paso, donde el ritmo es a la vez biológico y musical, y el tempo, el ritmo o los latidos del corazón se cuentan en pulsos por minuto. 

 

Combinando objetos e imágenes de archivo, metrónomos modificados, partituras y una serie de eventos para 2 pianos y múltiples intérpretes tocando diferentes temporalidades simultáneamente, el proyecto cuestiona la historia de las métricas del tiempo humano y altera sus estructuras estableciendo otros posibles intervalos y relaciones trabajando con los ritmos de pulso de diferentes organismos vivos encontrados públicamente en estudios de literatura científica, componiendo relaciones polirrítmicas para experimentar cuerpos invisibles a través de estados de sueño, hibernación, calma y actividad.

 

Con el apoyo en investigación del Departamento de Ecología Aplicada, North Carolina State University, EUA en colaboración con Clint Penick, Lauren Nichols and Rob Dunn.

Desarrollado con el apoyo del Programa de Apoyo a la Producción e Investigación en Arte y Medios 2012-2013.

SINCRONÍA (PERFORMANCE PARA 4 PIANOS A 10 MANOS)

MUCA Campus, MX
2025
Curaduría por Elisa Gutiérrez
Intérpretes: Andrea Morales Montes, Katya Trejo Smith, Diana Patricia Guzmán, Daniela Díaz Almeyda y Diego Sánchez Villa
Sincronía (4 pianos a 10 manos)
2012-2025
Performance en 4 movimientos para 4 pianos y 5 intérpretes
20′

PULSAR

MUCA Campus, MX
2025
Curaduría por Elisa Gutiérrez

Metrónomo de sueño profundo, hibernación y torpor (variaciones de tempo Grave, muy lento: erizos europeos, hystrix cristata, pulsando 5 veces por minuto; ardillas de tierra, otospermophilus beecheyi, pulsando entre 7 y 10bpm, lo mismo que osos negros, ursus arctos arctos, que pulsan de 8 a 10 veces y marmotas, marmota monax, a 10bpm; osos grizzly, ursus arctos horribilis, y marmotas a 12 beats por minuto; osos negros y osos grizzly a 18, 20.4, 26 y 31.6 pasando de vez en vez por 25 pulsos de murciélagos, corynorhinus townsendii; y musarañas caseras, suncus murinus pulsando a 100bpm al hibernar, lo mismo que un humano joven de 4 a 16 años descansando)

2013-2020
metrónomo modificado, acero espejo
12×11.7x25cm
Metrónomo de sueño (variaciones de tempo Largo, ampliamente lento; y Larghetto, bastante lento: 10 a 20 veces por minuto tortugas terrestres de patas amarillas, chelonoidis denticulata, pulsan durmiendo y coinciden con iguanas negras, ctenosaura pectinata, a 14 y 16 pulsos, con tortugas polnareff, terrapene carolina, a 19.4, con focas grises, halichoerus grypus, a 20, y casi a 20.4 con tortugas terrestres de patas rojas, geochelone carbonaria; pulsos por minuto de 22.1, 28.5, 30.4 y hasta 41.8 de iguanas, iguana iguana, cruzando ritmos de 32bpm con tenrecs, tenrec ecaudatus, con caballos, equus ferus caballus, a 39bpm y con el pulso más bajo de humanos adultos durmiendo a 40bpm que es igual al de morsas, odobenus rosmarus, y lobos grises, canis lupus, pero que puede variar hasta 60bpm coincidiendo con el tiempo de un oso pardo, ursus arctos arctos, que duerme a 43 pulsos por minuto, de vacas, bos taurus, a 48bpm, de ardillas de tierra, otospermophilus beecheyi, a 50bpm, de equidnas de hocico corto, tachyglossus aculeatus, a 51, de iguanas negras a 53 pulsos, de zorros árticos, vulpes lagopus, a 55bpm y a 60bpm, el límite de pulso del sueño humano, también de focas grises y marmotas canadienses, marmota monax al dormir; marmotas canadienses van hasta 70bpm, cerca del perro promedio, canis lupus familiaris, durmiendo a 74 pulsos, cerca de ovejas, ovis aries, a 75 y zorros rojos, vulpes, que van de 76.7 a 78.7 pulsos; cabras, capra aegagrus hircus, y elefantes marinos del norte, mirounga angustirostris, durmiendo y pulsando al mismo tiempo a 85bpm; 92.4 pulsos por minuto de palomas, columba livia; 96 puslsos de marmotas de vientre amarillo, marmota flaviventris; morsas durmiendo a 40 beats por minuto hasta 105 casi tan rápido como ardillas de la región indomalaya, callosciurinae beecheyi, a 110bpm; patos ánade reales, anas platyrhynchos, a 114bpm; armadillos de nueve bandas, dasypus novemcinctus, a 117,8; cerdos, sus scrofa domesticus, durmiendo a 122bpm, cerca de niños humanos durmiendo y pulsando a 130 beats por minuto casi al mismo tiempo que el pulso más rápido de armadillos de nueve bandas a 130.1; tlacuaches, didelphis marsupialis, pulsando de 142.8 a 167.2 beats mientras duermen y cruzan los tiempos de erizos europeos, hystrix cristata, a 147bpm, y de macacos rhesus, rhesus macaque, a 150bpm; conejos domésticos, oryctolagus cuniculus, durmiendo a 210bpm; variaciones de pulso cardíaco de erizos europeos a 218.1 y 229.1 mientras duermen; topos norteamericanos, scalopus aquaticus, de 249.8 a 254.2 pulsos por minuto; ratas pardas, rattus norvegicus, a 360bpm y ratas hipertensas de laboratorio, okamoto strain, a 420bpm; musarañas de árbol, scandentia, durmiendo al doble de tiempo de 800 a 840bpm, e incluso más rápido, a 1000 pulsos por minuto, murciélagos, chiroptera, también durmiendo)
2013-2020
metrónomo modificado, acero espejo
12×11.7x23cm
Metrónomo de movimiento (variación de tempo Andante, al ritmo de una caminata; Andantino, ligeramente más rápido; Marcia Moderato, marchando; Moderato, a una velocidad moderada; Allegreto, moderadamente rápido; Allegro moderato, rápido; Allegro, veloz y brillante, y Vivace, tempo vivo y rápido: iguanas, iguana iguana, pulsando una vez cada cinco minutos al bucear; tortugas laúd, dermochelys coriacea, pulsando una vez por minuto en un buceo de 34 minutos, a la mitad de tiempo focas pías, pagophilus groenlandicus, marcan un pulso de 2 tiempos en el mismo minuto; ballenas promedio, balaenidae, a 6 y 7 beats mientras nadan y bucean; focas grises, halichoerus grypus, en buceo y focas pías nadando hacia la superficie ambas pulsando a 10bpm; ballenas y elefantes marinos del norte, mirounga angustirostris, nadando a 12bpm; tortugas laúd nadando en un ritmo de 16.5 hasta 18.3 pulsos por minuto; emus, dromaius novaehollandiae, activos a 45bpm; patos porrón moñudo en un buceo extendido a 77bpm; humanos adultos corriendo a 120bpm al igual que patos porrón moñudo en tierra y ligeramente más lento que atunes rojos, thunnus thynnus, comiendo y pulsando a 130bpm; focas pías llegando a tierra o venados promedio, cervidae, corriendo a 150 beats; venados y girafas, giraffa camelopardalis, corriendo de 170 a 180 beats por minuto; y murciélagos, chiroptera, volando a ritmos más rápidos de entre 700bpm a 1000bpm)
2013-2020
metrónomo modificado, acero espejo y grabado
12×11.7x25cm

SYNCHRONY (PERFOMANCE FOR 2 PIANOS AND 8 HANDS)

Biobat Art Space, Brooklyn Army Terminal NY, EUA
2021
Curaduría por Elisa Gutiérrez
Intérpretes: Lauren Aloia, Ian Miller, Madeline Smith, and Daniel Rudin.
Synchrony
2012-2020
Para 2 pianos y 4 intérpretes
24′

FRECUENCIAS COMUNES/

COMMON FREQUENCIES

Biobat Art Space, Brooklyn Army Terminal NY, EUA
2021
Curaduría por Elisa Gutiérrez
Texto por Elisa Gutiérrez
Frecuencias Comunes tiene como objetivo enfatizar la importancia de las prácticas multidisciplinarias para la escucha activa, la invención y la visión de nuevos sistemas de colaboración.
La idea de comunidad en Frecuencias Comunes toma referencia directa de la palabra francesa milieu (el entorno social de una persona) vista como el lugar en el que la especie humana, existe y coexiste con otras especies. Sin embargo, es importante reconocer también que como individuos somos un entorno: albergamos millones de bacterias y otros seres vivos que nos permiten digerir, respirar y existir.
La exposición enfatiza la idea de que los humanos son solo uno de millones de otros seres vibrantes vivos, y que existe una necesidad mutua para que nuestro entorno funcione, de la misma manera en que nosotros, como individuos, necesitamos que cada ser vivo dentro de nosotros exista. Evidentemente, este concepto también se extrapola a lo social.
En medio de un tiempo que parece estar cada vez más dividido, este grupo de artistas investiga y genera varias conexiones que prueban que la unión, la colaboración y la conectividad están más presentes que nunca. Muestran que no somos una especie independiente, sino más bien dependiente e interconectada con todos los seres del planeta.
En la exposición, estas interconexiones se hacen evidentes a través de paisajes sonoros, lenguajes que son más fáciles de identificar como comunes, como algo con lo que podemos relacionarnos y utilizar nuestra capacidad de respuesta a cambio.
En Sincronía, un archivo visual y numérico, Lorena Mal investiga la relación entre el cuerpo y la percepción del tiempo a través de una serie de partituras basadas en la frecuencia cardiaca de 88 especies animales.
Mal explora nociones sobre el tiempo ‘vivo’ a partir del encuentro entre dos sistemas que miden su transcurrir, donde el ritmo es tanto biológico como musical, y el tempo, paso o pulso cardíaco son medidos por igual como golpes por minuto. Combinando objetos e imágenes de archivo, metrónomos modificados, partituras y una serie de eventos para 2 pianos y múltiples intérpretes que tocan diferentes temporalidades de forma simultánea, el proyecto toma al metrónomo estándar como principal sujeto de investigación, partiendo de la coincidencia entre sus límites con los del pulso humano.
Sincronía establece encuentros inesperados e intervalos de silencios, haciendo del acto de escuchar un proceso intersubjetivo de reciprocidad, incluso involuntario.
Metrónomo límite (variaciones de tempo Allegro prestissimo con fuoco, movimientos extremadamente rápidos, al límite de la capacidad de los cuerpos: tempo de iguanas verdes a 35.9 a 51.7 pulsos por minuto; 80 pulsos por minuto de ranas toro, lithobates catesbeiana, igual que langostas bogavantes del norte, homarus americanus, cuyo límite puede llegar a 90 pulsos igual que una tarántula, eurypelma californicum; algunas iguanas verdes soportan un máximo de 138 pulsos por minuto; 144 pulsos son el límite de ranas leopardo, lithobates pipiens; 150 ppm el de elefantes marinos del norte, mirounga angustirostris; 200 pulsos por minuto es el máximo humano promedio, homo sapiens sapiens; 205 ppm el ritmo límite de atunes de aleta amarilla, thunnus albacares; entre 222.6 y 247.4 oscila el límite del pulso de un corazón de patos porrón moñudos, aythya fuligula; 508 a 516 pulsos de gansos domésticos, anser anser, antes de morir; 967 pulsos de un corazón de una musaraña, sorex araneus, y el pulso máximo de musarañas, sorex minutus, marcando un ritmo de 1109 ppm, un ritmo un poco más veloz que 18 pulsos por segundo, al límite de la capacidad de su cuerpo).
2013-2025
metrónomo modificado, acero espejo
60x15x50cm
Metrónomo de calma (variaciones de tempo Adagio, lento con gran expresión: descansando en un estado de calma, el corazón de ranas toro, lithobates catesbeiana, pulsa 2 veces cada minuto, 5 veces más lento que cocodrilos, crocodylidae, con 10 pulsos por minuto, a más de 6 veces la velocidad del corazón de una beluga, delphinapterus leucas, a 12.5 ppm y 7 veces más lento que el de una polilla, hyalophora cecropia, con un pulso de 14 golpes por minuto; 15 ppm de cocodrilos en calma están muy cerca de 15.4 pulsos del corazón de sapos, bufo paracnemis; 18 pulsos por minuto de langostas, homarus americanus, e iguanas negras, ctenosaura pectinata; 20 pulsos al unísono de cocodrilos, con tortugas terrestres de patas amarillas, testudo denticulata, y con ballenas boreales, balaena mysticetus, muy cerca del ritmo de tarántulas, eurypelma californicum, a 21 ppm y de sapos que también descansan a 21.8 golpes de corazón; 22 ppm de iguanas negras; a 24 pulsos por minuto coinciden cocodrilos y tortugas verdes, chelonia mydas; a 25 pulsos coinciden sapos y murciélagos, corynorhinus townsendii, casi igual que tortugas comunes, terraoene carolina; 26 ppm entre diferentes especies de sapos, bufo paracnemis y marinus; 27.1 pulsos de tortugas terrestres de patas rojas, geochelone carbonaria; 28 ppm de ballenas grises, eschrichtius robustus; ballenas boreales alcanzando también 20 pulsos al minuto igual que tortugas terrestres de patas amarillas, atunes de aleta amarilla, thunnus albacares, caballos, equus caballus y elefantes, elephantidae muy cerca de sapos a 30.1 pulsos y de langostas a 30.4; 32.5 pulsos de elefantes africanos, loxodonta, exactamente iguales al ritmo de ballenas yubartas, megaptera novaeangliae; 34 golpes de corazón de caballos; 35 pulsos por minuto de manatíes del amazonas, trichechus inunguis, con elefantes asiáticos, elephas maximus, con ballenas boreales, y otras especies de elefantes, y a 35.5 ppm casi con iguanas verdes, iguana iguana; 36 ppm de morsas, odobenus rosmarus; 36.4 ppm de búfalos silvestres, bubalus bubalis; caballos en calma entre 37.9 y 38 pulsos por minuto; 39.2 ppm de langostas; 39 pulsos de rinocerontes blancos, ceratotherium simum, y de asnos, equus asinus, muy cerca de walaros orientales, macropus robustus a 39.67 pulsos y a los 40 pulsos por minuto de cocodrilos, sapos, y leones, panthera leo; 44 ppm de caballos, 44.9 de langostas y 45 de osos grizzly, ursus arctos horribilis; 46.4 ppm de alces, alces alces; 48.7 ppm de iguanas verdes; 49 de camellos, camelus dromedarius, casi junto a búfalos de agua, bubalus arnee, con 49.5 pulsos; 50 pulsos por minuto de morsas, de vacas, de atunes de aleta amarilla y de canguros rojos, macropus rufus, casi con gayales, bos frontalis, a 50.1 ppm; cerca, los pulsos de tortugas verdes con los de canguros grises orientales, macropus giganteus, a 51 pulsos por minuto; cerca también, belugas y osos polares, ursus maritimus a 52; en secuencia, a 53 ppm, yaks, bos mutus; a 54.43 ppm el corazón de borregos cimarrones, ovis canadensis; 54.9 el de langostas; 55 ppm de osos negros, ursus americanus; 56 ppm del pulso unísono entre vacas y lobos, canis lupus, muy cerca de equidnas de hocico corto, tachyglosta aculeatus, a 56.4, muy cerca de narvales, monodon monoceros, a 56.5, y de ciervos comunes, cervus elaphus, a 56.9; a 57.5 pulsos por minuto, bueyes almizcleros, ovibos moschatus, cerca por milisegundos con ciervos mulos, odocoielus hemionus, a 57.7, y con elefantes marinos del sur, merounga leonina, a 57.8; 58.5 ppm de manatíes antillanos, trichechus manatus; el ritmo de 60 pulsos, iguales al segundero de relojes, del corazón de humanos, homo sapiens sapiens, de demonios de tazmanía, sarcophilus harrisii, de orcas, orcinus orca, de falsas orcas, pseudorca crassidens, y de jirafas, giraffa; 61.5 el pulso cardíaco de vacas; 63.75, el ritmo del puslo de delfines rosados, inia geoffrensis; 65 pulsos de elefantes marinos del norte, murounga angustirostris, con uómbats comunes, vombatus ursinus, y tlatcoyotes, taxidea taxus; 67.76 ppm de focas de weddell, leptonychotes weddellii; rangos entre 68 y 69 pulsos cardiacos de iguanas verdes, cerca de 69.67 pulsos de ualabíes de tammar, macropus eugenii; 70 golpes al unísono de corazones de humanos, de cerdos, de atúnes de aleta amarilla, y de coatíes de cola anillada sudamericanos, nasua nasua; humanos e iguanas negras coinciden también a 72 pulsos; 73.8 ppm de gorilas occidentales de llanura, gorilla gorilla gorilla; 74 ppm de iguanas verdes, cerca de fennecs, vulpes zerda; 75 pulsos de perros comunes, canis lupus familiaris, coinciden con osos pardos, ursus arctos arctos, y con equidnas de hocico corto, tachyglossus aculeatus; 77.2 ppm de zorros, vulpes sp; 78 ppm de kinkajúes, potos flavus, casi al mismo tempo que perezosos, bradypus tridactylus, y delfines de nariz de botella, tursiops truncauts, a 78.1 pulsos por minuto; el pulso de humanos, de morsas, de capybaras, hydrochoerus hydrochaeris, de marmotas, marmota monax y de zarigüeyas australianas, trichosurus vulpecula, al ritmo de 80 golpes por minuto; 82.2 ppm de pecaríes de collar, pecari tajacu; 83 pulsos de focas de groenlandia, pagophilus groenlandicus, y pangolínes chinos, manis pentadactyla; 84 ppm de lobos, de gatos domesticos, felis catus, y de bandicurs marrones meridionales, issodon obesulus; perros y ovejas, ovis aries, al ritmo unísono de 85 pulsos por minuto; 86 pulsos de leones marinos de Steller, eumetopias jubatus, y de walabies de las rocas de flancos negros, petrogale lateralis; perros y koalas, phascolarctos cinereus, a 87 ppm; 89 pulsos de bisontes americanos, bos bison bison, y de cuoles occidenrales, dasyurus geoffroii; a 90 pulsos coinciden los perros con marmotas, con atunes de aleta amarilla, con zorros árticos, vulpes lagopus, con ranas leopardo, lithobates pipiens, y con hipopotamos comunes, hipopotamus amphibius; 96 ppm de ovejas; 99 pulsos de focas grises, halichoerus grypus, cerca de cercopitecos verdes, chlorocebus aethiops, a 99.84; a 100 ppm late el corazón de perros y de cabras, capra aegagrus hircus, de chinchillas de la patagonia, euneomys chinchilloides, y de íbices, capra ibex; 101.5 ppm de focas capuchinas, cystophora cristata; 102 pulsos de numbats, myrmecobius fasciatus, y de falangeros de cola anillada, pseudocheirus peregrinus; 104 ppm de corzos, capreolus capreolus; 105 pulsos de armadillos de nueve bandas, dasypus novemcinctus, cerca de primates papios, papio hamadryas, a 105.75, cerca del pulso del corazón de cabras a 106 ppm; 107 pulsos de coyotes, canis latrans; 108.8 pulsos de lobos marinos antárticos, arctocephalus gazella; el ritmo unísono de 110 golpes por minuto de perros, de focas grises y de atunes de aleta amarilla, casi idénticos a los 110.9 pulsos de primates gálagos de cola ancha, otolemur crassicaudatus; el ritmo de 111.63 pulsos de macacos rhesus, macaca mulatto; 114 ppm de dicdics de kirk, madoqua kirkii; 116 ppm de castores de norte américa, castor canadensis; 117.9 pulsos de cerdos, casi con el pulso de chimpancés comunes, pan troglodytes, a 118 ppm; a 120 pulsos en calma coinciden perros y focas grises, con quokkas, setonix brachyurus, y con capuchinos de frente blanca, cebus albifrons, y casi también con focas comunes, phoca vitulina, a 120.5; 122 ppm de tanukis, nyctereutes procyonoides; 128 ppm de zorros voladores de cabeza gris, pteropus poliocephalus; el ritmo de 140 pulsos de cerdos y de atunes de aleta amarilla, y de chinchillas de la patagonia y de zorros rojos, vulpes vulpes; cerca, a 132 ppm, zorros árticos y nutrias marinas, enhydra lutris; aún en calma a 140 pulsos, continúan juntos armadillos de nueve bandas y focas grises; 142 pulsos de ratas topo ciegas de oriente medio, spalax ehrenbergi; 144 pulsos de chimpancés y de marmotas de vientre amarillo, flaviventris; el pulso a 145 veces cada minuto de ornitorrincos, ornithorhynchus anatinus; 148 pulsos aun en calma de armadillos de nueve bandas; a 150 coinciden gatos, chinchillas de la patagonia y marmotas canadienses, no muy lejos de martas pescadoras, pekania pennanti, a 151.5 pulsos al minturo; 156 ppm de mandriles, mandrillus sphinx; 159.9 pulsos de macacos cangrejeros, macaca fascicularis, casi al mismo tempo que ratas canguro, dipodomys spectabilis, con monos maiceros, cebus apella, y con erizos comunes, erinaceus europaeus, a 160 pulsos; 162.8 ppm de palomas, columba livia; 169 ppm de zorros voladores negros, pteropus scapulatus, y cerca de ellos a 169.3, tities comunes, callithrix jacchus, seguidos de focas grises a 170 pulsos; 173 ppm de loris de sonsa, nycticebus coucang, casi con gatos domésticos a 173.9; 184 pulsos de corazón de anfípodos, talitrus saltator; 185 ppm de palomas en calma; 185 ppm de lirones grises, glis glis; 186.6 ppm de macacos de cola de cerdo sureño, macaca nemestrina; 187.49 ppm de aguties de caderas negras, dasyprocta prymnolopha; a 190 golpes de corazón coinciden en calma patos reales, cairina moschata sylvestris, con monos del viejo mundo, cercopithecidae; 193 pulsos de pavos, meleagris gallopavo; 194 ppm de murciélagos gigantes de bonete; 195 ppm de conejos de florida, sylvilagus floridanus; 198 ppm de micos saguinus, saguinus fuscicollis; a 200 pulsos coinciden topos comunes, talpa europaea, con ardillas, otospermophilus beecheyi, con conejos comunes, oryctolagus cuniculus, con hurones, mustela putorius furo, con ratas topo, cryptomys hottentotus, con ardillas de las carolinas, sciurus carolinensis, y con zarigüeyas de virginia, didelphis virginiana, a 2 pulsos de ditancia con lemures enanos de cola gruesa, cheirogaleus medius, a 202 ppm; 2024.5 ppm de topos comunes, cerca de conejos a 205, y de gatos a 206; ritmo en aceleración de monos araña negros a 207 ppm; 210 pulsos de fascogalos de cola de cepillo, phascogale tapoatafa; 212 a 214 pulsos de gatos domésticos, que a 214 coinciden con macacos japoneses, macaca fuscata; 217.5 ppm de ratas cambalacheras de garganta blanca, neotoma albigula; gatos domésticos siguen en calma a 220 pulsos; 222 pulsos de visones europeos, mustela lutreola; 225 pulsos por minuto de sahuís molosos, callicebus moloch, y ratas almizcleras, ondatra zibethicus; 229 ppm de tities de cabeza blanca, saguinus oedipus, casi iguales a 229.5 ppm de topos comunes, talpa europaea; 230 pulsos de monitos del monte, dromiciops gliroides; 231 pulsos en calma de topos norteamericanos, scalopus aquaticus; 235 pulsos de murciélagos fantasma, macroderma gigas, y de ardillas rayadas de barranca, tamias dorsalis; 236 pulsos de anfípodos, talitrus salator; 240 ppm de topos comunes más acelerados pero aún en calma; 243 ppm de murciélagos egipcios de la fruta, rousettus aegyptiacus, seguidos de 244 pulsos de conejos comunes; 247.5 pulsos de petauros del azúcar conocidas también como ardillas voladoras, petaurus breviceps; 250 pulsos de ardillas; a 252 coinciden pulsos de cuyos, cavia porcellus, con mangostas pequeñas asiáticas, herpestes javanicus; 256 ppm de ratas topo desnudas, heterocephalus glaber; 257 ppm de turones de la estepa, mustela eversmanii; 259 pulsos de ardillas listadas del este americano, tamias striatus; ardillas y ratas negras, rattus rattus, a 260 pulsos; 261 pulsos de anfípodos y visones americanos, neovison vison; 264 a 275 ppm de gallinas, gallus gallus domesticus; 280 ppm de topos comunes y ratas canguros, dipodomys merriami; 282 golpes de corazón de hurones; 287.2 pulsos de primates marikinas de azara, aotus azarae; 291 ppm de anfípodos seguidos por 292 pulsos de antequinos de pies amarillos, antechinus flavipes, y 295 pulsos de primates saimiries, saimiri sciureus; a 300 golpes cardíacos por minuto coinciden cuyos, ardillas, hurones, aguilillas, buteo buteo, y marsupiales pósum pigmeo orientales, cercarteus nanus; 312 pulsos de gallinas cada minuto; pulsos más veloces de topos comunes a 345 ppm; ratas negras que varian entre ritmos de 353, 360 y 363; más lejos, cuervos grandes, corvus corax, a 379 pulsos por minuto, cerca del pulso de ratones caseros, mus musculus, a 379; 393 pulsos de ratas pardas, rattus norvegicus, con gálagos menores, galago senegalensis; llegando a 400 pulsos por minuto, casi el ritmo de 7 golpes cada segundo, se encuentran hurones, con murciélagos, con ardillas, con topillos rojos, myodes glareolus, con musarañas caseras, suncus murinus; no tan lejos, 407 ppm de hámsters dorados, mesocricetus auratus; 420 pulsos de ratas negras en calma igual que el ritmo de murciélagos de nariz lanceolada, phyllostomus hastatus, que ratones alacraneros del norte, onychomys leucogaster, que ratones ciervo, peromyscus manicalatus, y que ratones saltarines de occidente, zapus princeps; 423 ppm de topillos agrestes, microtus agrestis; 425 ppm de ratones caseros; 432 pulsos de comadrejas comunes, mustela nivalis, casi en coincidencia con topillos campesinos, microtus arvalis; más veloz aún el corazón de murciélagos morenos, eptesicus fuscus, el de ratones caseros, y el de hamsters, phodopus campbelli juntos a 450 pulsos; 460 pulsos de ratas negras; 466 pulsos del corazón de musarañas musgaño patiblanco, neomys fodiens; ratones caseros siguen en calma a 475 pulsos, igual que ratas negras a 480; a 500, 525 y 550 siguen en calma ratones caseros, pasando por 549 pulsos de ratones gregarios, sicista betulina, y muy cerca de ratones espigueros, micromys minutus; 560 pulsos de ratas negras que llegan en calma a 600 pulsos con ratones caseros, a 10 latidos cada segundo mientras descansan; 606 ppm de musarañas enmascaradas, sorex cinereus; más rápido aún, ratones caseros a rangos rítmicos de 625, 650, 670, 675 y 697 pulsos por minuto que pasan por los 656 pulsos de musarañas bicolor, soricidae; 750 pulsos de musarañas enanas, sorex minutus, en calma; 835 pulsos de musarañas musgaños enanos, suncus etruscus, descansando; igual que un canario doméstico, serinus canaria forma domestica, tranquilo, cantando relajado mientras su cuerpo marca 1000 golpeteos por minuto, con una fuerza que bombea 17 veces cada segundo).
2013-2025
metrónomo modificado, acero espejo
150 x 15 x 270cm

SINCRONÍA (CONCIERTO PARA 2 PIANOS A 4 MANOS)

Auditorio Blas Galindo, Centro Nacional de las Artes, Ciudad de México, MX
En colaboración con Emilio Hinojosa Carrión
2014
Texto por Jorge Solís Arenazas
Ciudad de México, agosto 2014
Sincronía es una pieza articulada a partir de una minuciosa recopilación de datos acerca del pulso en cientos de especies animales, pertenecientes a categorías taxonómicas diversas. A cada una de las ochenta y ocho teclas del piano se le asigna una especie, con diferencias rítmicas significativas en cuanto a los estados físicos del animal, desde el reposo absoluto de la hibernación hasta la actividad física intensa y las situaciones límite. A su vez, estas variaciones determinan la forma de su interpretación, concebido a partir de la estructura sinfónica clásica de cuatro movimientos. Dichas mediciones de la frecuencia cardiaca en golpes por minuto (BPM) despliegan las equivalencias métricas entre los ámbitos sónico y zoológico; brindan los modelos percutivos, las células rítmicas y los ciclos temporales que podemos escuchar, siempre a condición de expandirse y prolongar sus tensiones en el tiempo. En un tiempo que ellos mismos generan.

Las implicaciones de lo anterior son muy vastas. Olivier Messian, por citar un ejemplo, basó composiciones en el canto de las aves (no sólo en su obra de 1958, sino como una constante en toda su producción). Pero mientras que el compositor francés tiene una clara inquietud por la exploración tonal, en Sincronía hallamos el acento en el aspecto horizontal de la música, su transcurrir, la manera en que fluye con el tiempo para alterarlo o, en el menor de los casos, transformar nuestra percepción de él, nuestra vivencia de la duración.

En tanto que espectadores, también entramos en el juego. Si la pieza pasa por las constantes reescrituras de estados corporales animales, al recibir sus estímulos experimentamos la transformación del estado físico propio. Por lo tanto, si la distancia perceptiva no se elimina, cuando menos se relativiza; se cuestiona la rigidez identitaria entre la obra-objeto y el sujeto- receptor. Es decir, se establece una realidad rítmica que por su propio encantamiento convoca todo en su seno. El trazo rítmico nos conduce al poder del pensamiento por analogía que, históricamente, ha constituido un polinomio entre la presencia animal y sus resonancias simbólicas, míticas, escriturales y oníricas. En este sentido, la musicología ha estudiado numerosos casos comunes en las “sociedades primitivas”, como el papel determinante que la imitación vocal tiene para la cacería o la existencia de elementos neumáticos en las personas (especialmente la sombra y la voz).

Pero quizá sea mejor, para concluir, recordar las palabras de Saint John Perse: sólo “el animal sabe muy bien qué fuerzas nos celebran”.

SINCRONÍA

Galería Central, Centro Nacional de las Artes, Ciudad de México, MX
2014